Soy mi propia tormenta creativa

Mi propia tormenta creativa.
Yordanka Jaschke.

"La tormenta creativa" nace en mi como un descontrolado impulso de energías renovables, es el comienzo del camino hacia un ataque intuitivo, son emociones visualizadas en materia reciclada, es huracán de pensamientos que se forma dentro de un volcán de ideas en erupción, es mar ardiente y devastador como la lava cuando lo añora abarcar todo, es una nube de cenizas que cubre la belleza artificial para transformarla en imperfección, es un Tsunami de emociones descontroladas, son tormentas de ideas y lluvia de impotencia emocional.
Es una mariposa de cristal que vuela sobre las fronteras de los clichés y las mentes limitadas soltando fuego por la boca como un dragón enfurecido cuando un león le desafía.
Es un unicornio de bronce en una puesta de sol llevando en su cuerno una lágrima de hada, para entregarla a las sirenas vírgenes del mar negro donde ellas luego las convierten con su canto, en el rocío que beben los toros blancos de los países fríos en cada amanecer.
Es la corriente de palabras fundidas en mi piel a la sombra de un eclipse solar.
Es la energía mental regenerada en el reflejo de mis temores durante un eclipse total.
Es una oración de paz y un texto bíblico.
Es un terremoto de arrepentimientos y una avalancha de deseos inexplicables. Son nubes de sueños y  arco iris de ilusión.
Es como tener alas en el tiempo que ganas y retraso en la evolución. Es música en el cielo y arrepiento en el desierto. Es una tempestad de colores y lentejuelas sin rumbo fijo.
Es un maratón de imágenes desprendiendo todo tipo formas y cuerpos que corren hacia la misma dirección.
Es un enfrentamiento competitivo con sobredosis de adrenalina.
Son noches con sobrepeso de insomnio. Son madrugadas de delirio personal y orgía pasional. Son mañanas sensuales a la luz del día. Es un orgasmo afrodisíaco arrebatado por el viento que provoca el porvenir. Es infidelidad predeterminada y fidelidad meditada en las noches de luna llena. Es el fantasma que te destapa los sentidos en las noches de luna nueva y te desnuda las intenciones que provocan los deseos de la perversión oculta entre los secretos solitarios de la masturbaciones perversas que esconde la mente bajo su manto de fantasías.
Es una llave oxidada llena de compasión y valor capaz de abrir cada puerta bloqueada y fuera de uso que se le atraviese en el camino, mojando para ello el pincel en la tinta del polen de una flor nacida en el bosque de lo prohibido donde los árboles alimentan las ilusiones con las frutas del pecado.
Es un diccionario incompleto en la crónica del arte. Es una escuela sin maestros ni aulas en en la travesía creativa de mis alas.
Es un barco lleno de cartas anónimas que viajan en el mundo de las letras sin remitente ni destinatario, es un barco a la deriva sin capitán ni marineros, con cartas selladas con el sudor de la frente de una niña incansable que trabaja en las playas del olvido por el humilde salario que encierra la belleza de un zunzún que te besa la mejilla cada atardecer.
Es una suerte perdida en la sociedad contemporánea, es esperar el porvenir extraviado y abandonado al azar en este circulo vicioso lleno de explotadores y políticos mentalmente discapacitados.
Es desafío en solitario y meditación en grupo. Es silencio en el alborear del infierno. Es puesta de sol en las lagunas del misterio. Es oscuridad a la luz de la incertidumbre. Es curiosidad por lo que desprecias. Es desprecio por lo que no amas. Es odiar lo que no descubres. Es mentir ante la mentira. Es desafiar la realidad que no quieres aceptar. Es matar la tradición y traicionar las reglas. Es quemar las leyes y burlar la ciencia. Es darle la espalda a la economía y reírte del sistema. Es gritarle al orden económico público y global lo que sientes y piensas. Es darle la mano a tu creencia. Es salir al infinito y bailar con las estrellas.
Es como volar y retornar al pasado mirando el presente sin saber de futuro. Es una mar de celos que desemboca en las pasiones del amor. Es un océano de protestas y un continente en rebelión. Son montañas de ideales y pozos de utopías. Es un tren de colores y una fiera salvaje que devora los clichés. Es un látigo de victoria y una mejilla rota. Es una risa partida y un corazón de humo.
Es una mano ensangrentada y una mano que sana. Son pies descalzos que caminan en la sombra de mis secretos. Son ojos que ven el tiempo y oídos que cantan su canción. Es lenguaje herido y huelga ante el dolor.
Es infancia que se burla a carcajadas desde el refugio del templo construido con la huella del momento, de aquellos que son esclavos de prototipos engavetados y de las fieras domadas por estereotipos clonados y de los espíritus transformados por sadomasoquistas modernos, y de las almas prisioneras llenas de miedo e incertidumbres que se alimentan de seguros irracionales y se fortalecen con el reflejo que muestran los espejos de los domadores perdiendo así su libertad creativa.
Es lengua azucarada y poesía enjaulada que escribe con tinta de tierra en la historia del tiempo su propia esencia en las hojas húmedas de la conciencia con las plumas de la experiencia.
Es una mente mortal y un espíritu cultivado. Es un arrebato de migraña cuando confronta la idiotez terrenal. Es saber ignorar la necedad tóxica de la humanidad. Es pisotear el veneno del entendimiento amargo que cultivan muchos cerebros. Es aborrecer sin piedad la estupidez humana. Es desinterés por lo que no nace lleno de bendición espiritual. Es rechazar la basura colectiva que creamos al imitar las sombras de la codicia. Es destruir sin piedad la fosa tóxica que se crea en las almas envenenadas por poseer una historia macabra en la trayectoria de la supervivencia. Es un alma en cautiverio y palabras de liberación. Es un ser prisionero y hambriento en un mundo lleno de belleza y contradicción. Es una fuente de amor, es la compasión de Dios y es perdón. Es arrepentimiento e ilusión. Es existencia y creación. Es olvido y transformación. Es amistad y traición. Es energía y es mortal. Es revolución y evolución. Es mujer es pasión, es niña y capricho fugaz, es esperanza y desilusión, es música mientras escribe su propia canción. YORDANKA JASCHKE.